El franquismo de a diario a través de las prácticas de resis tencia cotidiana

Cabana iglesia, A. (2026): "El franquismo de a diario a través de las prácticas de resistencia cotidiana", en en Molinero, C. (coord.), De la dictadura a la democracia, Madrid, CEPC, p. 367-386

En 1939 España estaba inmersa en una guerra regular, pero una buena parte de la población había quedado en la retaguardia de los sublevados y vivía ya bajo la dictadura. Quienes habitaban pueblos o ciudades donde el golpe de Estado triunfó a corto plazo sirvieron de cobayas para la aplicación de diversas fórmulas de violencia y (des)gobierno que, más tarde, cuando se acallaron las armas de los soldados, se replicaron en los territorios liberados. Antes de que el último parte de guerra fuera emitido, declarando oficialmente que el ejército rojo estaba cautivo y desarmado y que la cruzada había llegado a su fin en el tercer año triunfal de la campaña de los nacionales, las mujeres que dirigían una sede de la Sección Femenina de Falange en Pontevedra emitieron una circular destinada a sus afiliadas. En ella se les instaba a conseguir que más mujeres, literalmente «el mayor número posible», participasen de sus actividades. En la breve nota se advertía de que, en los casos «de resistencia absoluta», habrían de tomar el nombre, la dirección y las «circunstancias personales» de la interesada, «por ejemplo si viuda, trabaja en tal cosa, o tiene o no familiares en nuestras filas, etc.», de modo que la mujer en cuestión «pueda, sin amenazas de sanción a las que no estamos autorizadas, sentir no obstante el temor de tal posibilidad»